Buitres de Paris

Los fondos buitre en las revelaciones Wikileaks por Santiago O DonnellLas acciones de los llamados "fondos buitre" son motivo de preocupación en el Club de París desde el 2006, año que que se empezó a usar esa expresión en los cables diplomáticos estadounidenses que informan sobre las deliberaciones de esta institución financiera internacional, que reúne a representantes de los principales países acreedores de Occidente. Según cables diplomáticos originados por la embajada estadounidense en París publicados por Wikileaks, entre el 2006 y principios del 2010 los representantes de distintos países presentaron diferentes propuestas e iniciativas para regular o limitar la capacidad a los fondos buitre. Pero en todos los casos las iniciativas quedaron truncas o a mitad de camino, ya que los representantes, al evaluar los costos y beneficios, una y otra vez concluyeron con respecto a este tema que lo que más conviene es no hacer nada.

La primera referencia a los fondos buitre, tímida, entre paréntesis, aparece en un despacho fechado el 21 de junio del 2006 , como un expresión coloquial para quienes el cable describe como "acreedores litigiosos". El cable dice que los miembros del club discutieron cómo podían ayudar a los países deudores en su disputa con los fondos buitre. Según el despacho diplomático, el representante estadounidense concluyó que lo mejor era "mantener el status quo" o sea no hacer nada, después de que varios países mencionaran la importancia de "respetar el imperio de la ley" o sea los fallos en favor de los fondos buitre. El delegado estadounidense agregó que de poco o nada serviría que los países del club presentaran "amicus curiae" o escritos de amigos de la corte en favor de países deudores querellados por los fondos buitre.

En respuesta a un informe del Secretariado sobre las distintas formas en que el Club de París puede ayudar a países deudores a defenderse de acreedores litigiosos (a veces llamados "fondos buitre"), EE.UU., España, y Reino Unido enfatizaron la importancia de respetar el imperio de la ley. Estados Unidos agregó que los escritos amicus curiae probablemente no serían efectivos y que el status quo era quizás la mejor opción.

El representante de España sugirió que lo organismos financieros multilaterales se encarguen del tema, pero el representante del Fondo Monetario Internacional presente en la reunión pateó la pelota afuera.

En respuesta al comentario de España al respecto de que el tema de los acreedores litigiosos debía ser resuelto por las Instituciones Fuinancieras Internacionales, el FMI dijo que era muy poco lo que podía hacer, más allá de ejercer su autoridad moral.

A continuación, los representantes discutieron cómo hacer para que los países deudores no arreglen condiciones de pago con los fondos buitres que excedan lo convenido por deudas similares con países miembro el Club. Dichos arreglos violarían el principio de "tratamiento comparable" que, según el club, debe regir las negociaciones de deuda soberana, alertaron sus miembros. Pero tampoco pudieron acordar algo con respecto a este tema.

Tanto el FMI como EE.UU. tocaron un tema relacionado que va requerir una reflexión más profunda: cómo se maneja el Club de París con deudores que negocian acuerdos con acreedores privados que claramente no son consistentes con un tratamiento comparable? A modo de conclusión, el Secretariado dijo que esta discusión era un primer paso en un esfuerzo por encontrar una estrategia unificada para este tema. En la próxima reunión, se le preguntará a los acreedores qué pasos concretos se pueden tomar inmediatamente, por ejemplo mandar cartas a países deudores sobre el requisito de tratamiento comparable, para que usen esas cartas en sus discusiones con los acreedores litigiosos. El Secretariado opinó que una reunión con los acreedores litigiosos, tal como sugirió EE.UU., sería útil, pero antes los acreedores del Club de París deben ponerse de acuerdo en los términos del mensaje.

La siguiente referencia a los fondos buitre aparece en un cable del cinco de junio del 2007 , que se refiere a un comunicado de prensa en el que el el Club toma posición luego de un debate "duro y prolongado" sobre los "acreedores litigiosos" o fondos buitre. El cable dice que el Secretariado y casi todos los miembros del club querían que el comunicado se refiera a estos fondos como una "amenaza" para los Países Pobres Muy Endeudados (PPMEs), países que califican para u programa de reducción de deuda del Club de París llamado "Iniciativa para PPMEs" . Pero EE.UU. se opuso en soledad y aún así logró que el lenguaje del comunicado se diluya, a tal punto que sólo habla de "acreedores que no estén dispuestos a reestructurar su acreencias".

El Club de París publicó un comunicado de prensa señalando que sus miembros "están comprometidos a no vender sus acreencias de PPMEs a los acreedores que no estén dispuestos a reestructurar esos créditos bajo la Iniciativa para PPMEs y llama a otros acreedores a hacer lo mismo que el Club." El comunicado es el resultado de un debate duro y prolongado en el Club. El Secretariado estaba empecinado en destacar la "amenaza" que representen los acreedores litigiosos para los PPMEs y recibió un fuerte apoyo de Dinamarca, Holanda y Reino Unido, quienes coincidieron en destacar que el Club de Paris debía reaccionar ante este tema de creciente importancia en la política local. Ofreciendo lo que pareció ser el único voto disidente. Estados Unidos argumentó que el énfasis en la litigiosidad de los acreedores era incorrecto y que en cambio el comunicado de prensa debía llamar a todos los acreedores que no sean miembros del Club de París a ofrecer un tratamiento comparable al de la Iniciativa para PPMEs.

En el siguiente párrafo el cable dice que "la mayoría de los miembros del club" quería adoptar medidas concretas en contra de los "acreedores litigiosos". Pero al mismo tiempo, continúa el cable, varios de esos mismos miembros reconocían que a la hora de afrontar el problema "las herramientas del Club eran limitadas" y que tanto los acreedores litigiosos como acreedores los que revenden deuda en mercados secundarios cumplen funciones importantes para el funcionamiento del sistema financiero internacional.

El comunicado de prensa también señaló que "los acreedores acordaron intensificar su trabajo en este tema con el fin de identificar medidas concretas para afrontar el problema," reflejando un fuerte deseo de actuar de la mayoría de los miembros del Club. Hubo un debate limitado sobre qué medidas se pueden adoptar que puedan ser efectivas, y Holanda capturó el sentimiento generalizado al hacer notar que el Club debería aprovechar la coyuntura política favorable. al mismo tiempo, algunos miembros reconocieron que el tema de los acreedores litigiosos era complejo, que las herramientas del Club eran limitadas, y que litigar y vender deuda en mercados secundarios eran herramientas importantes para el funcionamiento del sistema financiero internacional.

El mismo cable da cuenta de la reunión anual de los miembros del club con representantes de bancos privados y fondos de inversión, donde reaparece el tema de los fondos buitre, esta vez en la argumentación "convincente" que hizo un representante de la firma estadounidense de asesoría financiera Greylock Capital, quien minimizó la importancia de esos fondos en comparación con otros acreedores que recurren a los tribunales de justicia ante la imposibilidad de negociar un acuerdo de buena fe. Otro financista privado que el cable no identifica agregó que esta situación con los deudores de mala fe se se agravó tras el default argentino del 2001:

En respuesta a una inquietud sobre el impacto negativo de los litigios judiciales para resolver la deuda de los PPMEs un representante de Greylock Capital argumentó de forma convincente que los juicios cumplen un rol legítimo y útil en los mercados financieros. Argumentó que los llamados "fondos buitre", a los que definió como aquellos cuyo modelo de negocios es extraer grandes ganancias a través de acciones judiciales, en realidad son una pequeña minoría dentro del universo de todos los acreedores. Para la mayoría, querellar fue un último recurso cuando deudores se negaron a entablar negociaciones de buena fe. Otro representante del sector privado agregó que, a partir del default argentino, aquellos que antes dudaban en iniciar acciones judiciales tuvieron que revaluar su estrategia.

La discusión sobre los fondos buitres continuó en la siguiente reunión mensual del Club de Paris, según un cable fechado el 27 de julio del 2007 . Alemania, principal acreedor de Argentina en el Club, propone extender la prohibición de venderle deuda a fondos buitre más allá de los PPMEs, para incluir a países como Argentina, pero otros miembros encabezados por Estados Unidos rechazan la propuesta alemana. Varios países reiteran la supuesta inutilidad de los amicus curiae. Estados Unidos y Australia rechazan de plano la propuesta del Secretariado de apoyar leyes que limiten los montos de las sentencias en favor de los fondos buitre. Al rechazarla usan la expresión "non-starter", que traducida al español vendría a ser "no da ni para empezar a discutir."

Los miembros apoyaron sin desacuerdos un informe distribuido por el Secretariado con el fin de identificar opciones prácticas y concretas para contrarrestar a los acreedores litigiosos agresivos. Antes de la reunión del Club de París los países del G7 revisaron el informe y acordaron que las acciones recomendadas se encuentran dentro de la esfera de conocimiento del Club de París. Alemania consultó sobre la posibilidad de extender los esfuerzos para apoyar a países que no son PPMEs, pero Estados Unidos y otros miembros acordaron mantener el foco en los PPMEs por ahora. Holanda dijo que era importante fijarse en los datos sobre los activos embargados, en vez de los montos otorgados en las sentencias judiciales, para entender mejor la dimensión del problema. Italia, Reino Unido y Estados Unidos comentaron que los amicus curiae o escritos suplementarios preparados por el Secretariado no serán útiles en las cortes judiciales de sus países. Australia y Canadá subrayaron la importancia de distinguir entre los llamados "fondos buitre" y los legítimos demandantes que buscan hacer valer sus derechos contractuales. Australia agregó que la idea de alterar el diseño de los contratos era problemática. Estados Unidos señaló que la referencia del Secretariado a la modificación de leyes para limitar los montos de los fallos judiciales en favor de acreedores litigiosos no da ni para empezar a discutir. Australia estuvo de Acuerdo que la nueva legislación no da ni parta empezar a discutir.

Renglón seguido, el cable diplomático cuenta las conclusiones que saco el Club con respecto al tema debatido:

El Secretariado se comprometió a: (1) coordinar con otras organizaciones
cualquier asistencia técnica para reestructurar deuda (2) encargar un compendio (a sugerencia de EE.UU.) de la legislación nacional de países acreedores con respecto a la protección de activos soberanos, incluyendo activos de bancos centrales (3) renovar contactos con acreedores que no son miembros del Club, como China y (4) invitar al equipo legal que defendió a Zambia contra el fondo Donegal para que haga una presentación en la sesión del Club en septiembre próximo.

La presentación en el Club de París de los abogados que defendieron a Zambia contra el fondo buitre Donegal quedó registrada en un cable diplomático fechado el 24 de septiembre del 2007. Según la experta a cargo de la presentación, los fondos buitre se alimentan de la corrupción y le escapan a la luz pública.

Janet Legrand, abogada del estudio DLA Piper, proveyó una detallada crónica del muy publicitado caso de Donegal International Limited vs. República de Zambia, en el cual Donegal intentó querellar a Zambia por U$S 55 millones basado en una deuda comprada a Rumania por U$S 3,2 millones. La presentación de Legrand echó luz sobre las opacas actividades de los llamados "fondos buitre" en contra de PPMEs y ofreció varias observaciones para los acreedores del Club de París interesados en afrontar este problema.

Fortalecer la construcción de capacidades: Legrand dijo que hubo muchos pasos que las autoridades de Zambia podían haber tomado para ayudar a defenderse, y que los errores legales de Zambia temprano en el proceso, como despojarse de su inmunidad soberana y aceptar la jurisdicción de la Islas Vírgenes Británicas sobre los reclamos de Donegal, debilitaron severamente la posición de Zambia. Dado que la corrupción interna generalmente juega un rol significativo en los casos con fondos buitre, según Legrand, medidas para promover la transparencia y la buena gobernanza pueden ser parte de la solución. Destacando su colaboración con el Banco Africano de Desarrollo, Legrand señaló que seminarios para entrenar a ministros de finanzas y procuradores generales serían útiles. El financiar viajes para semejante asistencia técnica podría ser una de las maneras en que los países donantes pueden enfrentar la amenaza de acreedores litigiosos.

El testimonio de expertos puede ayudar: En el caso de Zambia, donde la legitimidad de la deuda era cuestionada, el testimonio experto sobre la Iniciativa para los PPMEs de un ex abogado general del FMI demostró ser muy dañino para el argumento de Donegal de que Zambia simplemente se negaba a pagar sus deudas. Sin embargo, Legrand agregó que testimonio de expertos sobre la Iniciativa para los PPMEs no tendría impacto en una situación donde la deuda es reconocida como legítima.

A los fondos buitre no les gusta la publicidad: Legrand enfatizó que la atención de los medios y las organizaciones no gubernamentales fue un arma efectiva en el caso de Zambia, dado que Donegal no quería atraer el escrutinio público hacia sus actividades. Sin embargo, distinguir un "fondo buitre" de un acreedor querellante legítimo puede ser difícil. Donegal fue un caso extremo y Legrand dijo que hay muchas otras organizaciones que buscan obtener una ganancia financiera comprando y vendiendo deuda en estado de emergencia, pero cuyos objetivos no son desangrar a un país.

Legrand no quiso hacer comentarios sobre la dimensión del problema de los acreedores litigiosos que confrontan con los PPMEs, diciendo que ella no tenía números confiables. Pero advirtió que el problema podía crecer dada la magnitud de las posibles ganancias. Pese a que Donegal no pudo cobrar el total de U$S 55 millones que reclamaba, Zambia le está pagando a Donegal una sentencia por U$S 15,7 millones por reclamos que Donegal compró pagando U$S 3,2 millones.

El interés del Club de París en los fondos buitre parece decrecer después de la presentación de la abogada de Zambia. El Club de París se reúne diez veces por año en esa ciudad, en sesiones que se llaman "tour d'horizon". Los cables de Wikileaks (enero 2003-enero 2010) cubren muchas de esas reuniones. Según esos cables, mas allá de menciones o preguntas puntuales sobre casos de fondos buitre en Perú, Nicaragua, República del Congo, Argentina o Liberia, el Club recién retoma el debate sobre qué hacer o no hacer con ellos casi un año después de la presentación de la abogada sobre el juicio de Donegal a Zambia. La referencia aparece en un cable del 25 de junio del 2008 que informa sobre el "tour d'horizon" de junio de ese año, incluida una reunión con banqueros privados un reunión con banqueros privados.. Según el cable, Bélgica informó sobre una ley "que le apunta a los fondos buitre" yen la reunión con los banqueros se produjo "una discusión considerable sobre fondos buitre". Además Rusia pidió a los acreedores que certifiquen un pago de deuda que había efectuado, Alemania pidió una reunión informal para hablar de la deuda argentina y el representante de Estados Unidos criticó una "ley de jubileo" para condonar deuda de países pobres que entonces se discutía en el Congreso de su país..El cable empieza así:

Sumario: En la sesión del 10-12 de junio del Club de París, tour d'horizon se ocupó de Burundi, la República Centroafricana, Grenada, Irak, Libia, Moldavia, Sudán y Togo. Alemania pidió una reunión informal sobre Argentina; Rusia pidió certificar el pago de su deuda. En cuanto a los aspectos metodológicos. El representante de Estados Unidos discutió la "ley jubileo"; Bélgica describió su nueva ley, que le apunta a los fondos buitre, y que previene la confiscación de fondos asistenciales: y lo miembros acordaron que el Secretariado revise su informe acerca de posibles tratamiento para estados débiles, una vez que el FMI y el Banco Mundial clarifiquen sus propias estrategias. La reunión del 11 de junio el sector privados y algunos acreedores emergentes invitados produjo la idea de dos posibles grupos de trabajo: uno con miembros y acreedores que no son miembros del club para discutir temas relacionados al tratamiento comparable, y otro con miembros del club y del sector privado para discutir acerca de los llamados "fondos buitre.

El párrafo dedicado a la propuesta belga, varios países europeos se pronunciaron a favor de promover leyes que protejan a fondos públicos de asistencia internacional de los reclamos de los fondos buitre.

Bélgica informó al Club de París sobre sus esfuerzos desde el 2004 para tratar con fondos buitre y describió un lay recientemente sancionada con el fin de prevenir "la confiscación de fondos públicos para cooperación internacional , en particular por los fondos buitre." Lay ley, que entró en vigencia el 27 de mayo, protege el flujo de fondos de asistencia de Bélgica y cubre la deuda reestructurada en el Club de París pero no es retroactiva. Bélgica sigue buscando una manera de manejar casos anteriores. Francia comentó que tiene una ley similar que protege los de fondos franceses para el desarrollo de PPMEs. Italia hizo notar que en Romo se está discutiendo la posibilidad de aprobar una ley similar para la asistencia italiana

Al referirse a la discusión con el sector privado el cable hace notar la defensa cerrada que hace de los fondos buitre el representante de la banca privada. Después, la preocupación de algunos miembros sobre el daño que pueden hacer los fondos buitre a Estados frágiles , pero también los reparos de varios miembros a limitar los derechos económicos y contractuales que los fondos buitre reclaman en la justicia. Finalmente deciden mandar el tema al comité para seguir discutiendo, o sea, en concreto, no hacer nada.

Fondos buitre: Hubo una discusión considerable sobre fondos buitre. Hans Humes, Greylock Capital, argumentó que el término se aplica con demasiada amplitud, que el problema actual es relativamente pequeño, y que las respuestas legislativas propuestas podrían dañar a inversores y acreedores legítimos. Francia, Estados Unidos y Reino Unido urgieron a todos los acreedores a proveer tratamiento comparable en el cobro de deudas a países que participan del programa para PPMEs, pero también expresaron dudas legales sobre mantener los contratos u ofrecer incentivos para garantizar los cobros.

El Reino Unido también alentó a los acreedores privados a participar en el programa IDA del Banco Mundial para reducir deuda externa y que no le vendan deuda a acreedores que no ofrezcan tratamiento comparable a los deudores. Claire Huson (de Frank Templeton Investments) argumentó que no tiene sentido para el sector privado no vender deuda de PPMEs cuando en muchos casos las leyes de esos países lo permiten. Charles Dallara (Instituto de Finanzas Internacionales, IFI) sugirió que,cuando los países cooperan, se impone la acción colectiva que desalienta los litigios. Reino unido, con el apoyo del IFI, sugirió que el comité del Club de París-sector privado sobre fondos buitre continúe con la discusión.

La discusión continuó en octubre del 2008 durante una reunión de miembros del Club con el IFI. El IFI es una organización integrada por 38 bancos comerciales y de inversión de los principales países industrializados. Un cable del 31 de octubre de 2008. El despacho da cuenta de la negativa del Instituto de Finanzas Internacionales (IFI) de acompañar al Club de París en su decisión de no venderle deuda de PPMEs a fondos buitre.

El Secretariado informó que había mantenido nuevos contactos con el Instituto de Fianzas Internacionales (IFI) sobre el tema de los acreedores litigiosos, en particular con el objetivo de que los miembros del IFI acompañen el compromiso de los miembros del Club de no vender deuda de PPMEs a entidades que puedan no proveer tratamiento comparable. El IFI en general no fue receptivo de la idea, pero acordó encargar un diagnóstico al FMI y al Banco Mundial. Sin embargo, hasta ahora la respuesta del IFI ha sido muy decepcionante. El Secretariado señaló dos opciones: esperar que el IFI complete su diagnóstico y presente una propuesta al Club, o alentar al IFI a ser más activo pero permitir que el FMI y el Banco Mundial completen su diagnóstico. Al Secretariado le preocupa la aparente reticencia del IFI y solicitó a los representantes del FMI y del Banco Mundial que aborden a sus colegas del IFI y les remarquen la importancia de este tema.

Según otro cable, esta vez fechado el 20 de julio del 2009, en la reunión de junio de ese año el debate sobre los "acreedores litigiosos" volvió a cobrar fuerza en la reunión del Club de París el mes anterior cuando representantes del IFI presentaron su "diagnóstico" con una encendida defensa de los fondos buitre. El Secretariado del Club respondió poniendo en duda las conclusiones del IFI y el tema quedó ahí.

El IFI adoptó una postura agresiva con respecto a los acreedores litigiosos, informando que su investigación identificó 47 casos que involucran a 11 PPMEs. De ellos, 26 llegaron a acuerdos extrajudiciales, y de los 21 restantes tres involucran a inversores financieros. Según el IFI, la mayoría de los casos eran chicos con respecto al producto bruto interno de esos países. El IFI estaba al tanto de 50 casos, de los cuales nueve eran sujeto de acciones judiciales. Excluyendo a la Argentina, la suma total involucrada era sólo U$S 1.500 millones y los cobros habían sido por U$S 230 millones. Llamativamente el IFI parecía desinformado acerca del reciente arreglo con la República del Congo. El IFI argumentó con fuerza que el derecho a litigar era esencial parta el funcionamiento del mercado, y que éste se había debilitado con el reciente rescate financiero de las automotrices estadounidenses Chrysler y General Motors. El IFI argumentó que las querellas judiciales son caras, rara vez producían cobranzas y generalmente no valían la pena. Miembros individuales del IFI señalaron que en ocasión ellos mismo habían tenido que iniciar acciones judiciales para que sus reclamos no proscriban. BNP Paribas hizo notar que los acreedores que no iniciaron juicios se quedaron afuera de la compra de la deuda de Nicaragua--con apoyo de la Asistencia Internacional para el Desarrollo--por considerarse que los reclamos no judicializados había expirado. El Secretariado contestó que el tratamiento comparable era un tema clave para el Club, hizo notar que algunos reclamos eran grandes, y que algunos PPMEs no podían afrontar ni siquiera pagos pequeños.

El último cable de Wikileaks en reflejar una discusión sobre fondos buitre en el club de París está fechado el 14 de octubre del 2009 y cubre el tour d`horizon del mes anterior. El disparador del debate es un informe de Gran Bretaña sobre un fallido proyecto de ley en contra de fondos buitre que en esos días se debatía en despachos ministeriales del gobierno británico.

Reino Unido presentó su consulta pública sobre un proyecto de ley sobre los intentos de los llamados "fondos buitre" de asegurarse el pago total de deudores pobre en prestamos adquiridos con fuertes descuentos en mercados secundarios. La presentación en general siguió los lineamientos de un documento público que puede encontrarse en los siguientes enlaces:

www.hm-treasury.gov.uk/press_69_09.htm
www.hm-treasury.gov.uk/d/
consult_effectivedebtrelief_200709.pdf

Basándose en los comentarios del público recibidos hasta ahora, Organizaciones No Gubernamentales británicas opinaron que la propuesta no va a fondo en restringir los derechos de cobro de los fondos buitre, argumentando que debería cubrir más países y préstamos futuros. En contraste firmas financieras afirmaron que el proyecto de ley interfiere con los derechos de propiedad, resta incentivos, amenaza el rol de Londres como centro mundial financiero, y que era desproporcionado en relación al problema. Reino Unido agregó que no estaba claro si el gobierno procedería con la legislación, lo cual requeriría una decisión ministerial.
Francia se mostró interesada en la propuesta británica y tanteó a Estados Unidos sobre la posibilidad de una acción legal coordinada. El representante estadounidense contestó que avanzar en ese sentido traería "problemas legales y políticos significativos," cerrando la discusión.

Francia, en particular, pareció interesada en las posibilidades que abre dicha la legislación, y preguntó si hay algo que Estados Unidos puede hacer al respecto, como una de las principales juridisdicciones donde litigan los fondos buitre. Estados Unidos informó sobre el proyecto de ley 2932 que la representante Maxine Waters (Demócrata de California) había reintroducido en junio del 2009, haciendo notar que el gobierno no lo apoyaba y que el proyecto de ley presentaba problemas legales y políticos significativos. En privado, la delegación de Reino Unido indicó que una revisión técnica de su proyecto de ley había descubierto obstáculos legales significativos, incluyendo cómo la legislación trataría pedidos a cortes extranjeras de hacer cumplir sentencias británicas y cómo deben interpretar la ley británica los jueces extranjeros que deben adjudicar deuda cubierta por la ley británica.

Así, con un debate prolongado, de a ratos estéril y sobre todo inconcluso, con dudas legales y políticas, con más preguntas que respuestas, cierra esta etapa de la discusión de las grandes potencias sobre los fondos buitres, los mismos fondos buitre que un lustro después del último Wikileak ponen a la Argentina al borde del default


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